En un contexto donde el acceso a la vivienda se ha vuelto complejo, los inmuebles de pequeñas dimensiones han ganado terreno como una opción más asequible, aunque con el desafío intrínseco de la limitación espacial. Según datos de Tinsa by Accumin, el mercado inmobiliario actual registra precios cercanos a los máximos del tercer trimestre de 2007, cuando el promedio alcanzó los 2.080 euros por metro cuadrado. Actualmente, las ciudades con los costos más elevados son San Sebastián (5.154 euros por metro cuadrado), Madrid (4.683), Barcelona (4.463), Palma de Mallorca (3.472) y Bilbao (3.240).
El Censo y Vivienda de 2021 del INE revela que en España existen cerca de 170.000 inmuebles residenciales de menos de 30 metros cuadrados y más de un millón con una superficie de entre 30 y 45 metros cuadrados. Ante esta realidad, la arquitectura ha respondido con innovaciones funcionales. Sigfrido Herráiz, decano del Colegio Oficial de Arquitectos de Madrid (COAM), destaca la creatividad en el aprovechamiento de espacios: “Ese tipo de juegos, que son muy útiles para muchas personas, se están generalizando a la hora de adecuar espacios para vivir en los sitios más extraños. Encuentras mucho, muy variado y bonito. He visto camas que, con un péndulo y una cuerda, están durante el día como un cuadro en la pared. Después, aparece la cama… es magia”.
Sin embargo, Herráiz advierte sobre los riesgos de realizar reformas estructurales sin supervisión profesional. Al eliminar muros o columnas, es indispensable contar con un arquitecto para garantizar la estabilidad del inmueble, ya que, según el experto, “no hay otro técnico que lo reemplace”.
Por su parte, Ignacio Artigas, director de mercado de proyectos de Leroy Merlin España, sugiere que la planificación es fundamental. Entre las recomendaciones se incluyen sustituir bañeras por platos de ducha enrasados, utilizar inodoros inteligentes para prescindir del bidet y emplear muebles suspendidos para liberar espacio visual. En la misma línea, David Cadaval, director de diseño, retail e interiorismo de IKEA España, enfatiza la importancia de la modularidad y la versatilidad. “Lo primero es identificar las actividades que se van a desarrollar en el hogar: trabajar, dormir o si en la misma habitación va a haber otras funciones. En los espacios pequeños nos demandan modularidad porque las necesidades cambian y sabemos que donde hoy necesitas dos, mañana puedes necesitar tres”, señala Cadaval, destacando el uso de mesas abatibles y camas apilables como herramientas clave para maximizar la utilidad de cada estancia.


