El crecimiento exponencial de la inteligencia artificial (IA) está transformando las exigencias de conectividad a nivel mundial. Según el Nokia Global Network Traffic Report 2026, se prevé que el tráfico global generado por esta tecnología aumentará un 26% para el año 2034, lo que impondrá una presión significativa sobre las redes de telecomunicaciones actuales.
A diferencia de los servicios digitales convencionales, las aplicaciones de IA demandan una conexión constante y de alta capacidad para el intercambio masivo de información con los centros de datos donde se procesan las solicitudes. Esto incrementa la necesidad de fortalecer las redes de transporte, especialmente la infraestructura de fibra óptica que conecta a los usuarios con los Data Centers.
Nokia advierte que las operadoras deberán transitar hacia redes que ofrezcan alta capacidad, baja latencia y políticas de cumplimiento que integren a múltiples propietarios de centros de datos, superando el modelo actual de canales simples hacia una única nube. Actualmente, muchas empresas han optado por incrementar la capacidad de sus planes de internet para atraer clientes, una estrategia que, según el estudio, podría derivar en la degradación de la calidad de la red y una menor estabilidad ante la creciente adopción de la IA.
"Para 2034, este fenómeno se convertirá en un factor determinante para la ingeniería de redes, ya que deberán ofrecer conectividad de alta capacidad y baja latencia", señaló la firma de origen finés. Ante este panorama, el despliegue de 5G y, eventualmente, de 6G, se perfila como la solución técnica para ampliar el ancho de banda y soportar experiencias digitales más inmersivas.
En el caso de México, el avance hacia redes 5G autónomas (standalone) enfrenta obstáculos críticos, como los costos del espectro radioeléctrico. A cinco años de haber iniciado el despliegue de la quinta generación en el país, AT&T reporta un avance del 45.6%, mientras que Telcel registra un 44.1%, según datos de la Comisión Reguladora de Telecomunicaciones. Estas cifras sitúan a México como una de las naciones con menor tasa de crecimiento en 5G dentro de Latinoamérica, lo que subraya el desafío para los operadores de equilibrar el consumo digital acelerado con inversiones robustas en infraestructura.


