La facturación de Altán Redes ha experimentado un crecimiento significativo, alcanzando niveles 2.8 veces superiores a los registrados en 2022, año en el que la compañía salió de su concurso mercantil, cuando reportó ventas por 1,155 millones de pesos en el cuarto trimestre. Este desempeño está estrechamente ligado a la expansión de los Operadores Móviles Virtuales (OMV) que utilizan su infraestructura, los cuales ya suman más de 150, superando los 100 que la empresa reconocía en 2021.
Jorge Bravo, presidente de la Asociación Mexicana de Derecho a la Información (AMEDI), señaló que este repunte es positivo para la estabilidad financiera de la compañía. "Los acreedores deben estar contentos con los ingresos porque colocan a la empresa en una mejor situación financiera y habla de que está llegando a generar sus ingresos con un mercado de OMV", afirmó Bravo. No obstante, el especialista advirtió que este incremento en ventas no garantiza rentabilidad inmediata, sino que otorga un margen necesario para cumplir con compromisos financieros, como el pago por el espectro de la banda de 700 MHz ante Promtel y los costos operativos de la red.
El papel de Bait, el OMV de Walmart, es fundamental en este esquema. Con 26.8 millones de usuarios activos, este operador generó al retail 3,497 millones de pesos en el cuarto trimestre del año pasado. Según estimaciones de Bravo, Bait aporta más del 80% de los ingresos de Altán. "Bait le ayuda mucho y viceversa. Bait está ganando bastante gracias a tarifas que están subsidiadas por recursos públicos vía Altán, mientras que la estatal aumenta sus ventas", explicó el experto.
Para fortalecer su modelo de negocio, Altán, presidida por Zaira Pérez, aplicó desde junio del año pasado ajustes en sus tarifas mayoristas con incrementos de entre 10% y 30%. Esto impactó en los paquetes de prepago de Bait, reduciendo la capacidad de datos en planes como el de 30 pesos (de 3.9 GB a 1 GB) y el de 125 pesos (de 19.5 GB a 8 GB). Según Bravo, esta medida era necesaria ante la falta de servicios de valor agregado y la ausencia de tecnología 5G.
El salto hacia la quinta generación es el próximo gran obstáculo. Altán requiere actualizaciones de software, adecuaciones en sitios y, crucialmente, licitar más espectro, como la banda de 2.5 MHz. Bravo considera que, incluso con los descuentos propuestos por Hacienda en la Ley Federal de Derechos para 2027, Altán tendría dificultades para adquirir el espectro necesario, lo que mantiene a sus más de 150 OMV limitados en su oferta de servicios de nueva generación.


