Fuentes hospitalarias en el enclave palestino confirmaron que la jornada de violencia dejó un saldo de siete fallecidos tras ataques registrados tanto en el norte como en el sur de la Franja de Gaza. El primer incidente ocurrió durante la mañana en el campamento de desplazados de Halawa, en Yabalia, donde fuerzas israelíes dispararon contra Saleh al Dabur, de 65 años, según reportes del Hospital al Alhi.
Adicionalmente, se confirmó el deceso de Yusef Saad al Din al-Zaeem, quien sucumbió a las heridas provocadas por un bombardeo ocurrido la noche del lunes cerca de la rotonda 17, al oeste de la ciudad de Gaza. La cifra de víctimas aumentó durante las labores de rescate en el norte del territorio, donde un ataque directo cobró la vida de Mohamad al Zeinati, de 15 años, y de Sherif Lubbad, integrante de la Defensa Civil.
En otros puntos del enclave, un bombardeo cerca del antiguo muelle estadounidense al sur de la ciudad de Gaza resultó en una víctima mortal y varios heridos. Asimismo, en Al-Mawasi, en la sureña Jan Yunis, dos personas más perdieron la vida, entre ellas una niña de ocho años. El ministro de Defensa israelí, Israel Katz, señaló mediante un comunicado que uno de los fallecidos en este último ataque era un presunto comandante de la Brigada de Rafah, perteneciente al grupo Hamás, organización catalogada como terrorista por Israel, la Unión Europea y otras naciones.
De acuerdo con el Ministerio de Sanidad gazatí, el número total de palestinos muertos desde el inicio de la ofensiva en octubre de 2023 asciende a aproximadamente 73,800. De esta cifra, 1,375 decesos han sido registrados desde la entrada en vigor del alto el fuego, el cual, según las autoridades locales, es ignorado de manera constante por las fuerzas israelíes.


