Este domingo 20 de septiembre de 2026, la región de Moscú fue blanco de un ataque con drones que resultó en la muerte de dos personas y dejó a otras seis heridas, incluyendo a dos menores de edad. Según informó el gobernador regional, Andréi Voroviov, las víctimas mortales fueron una mujer de 44 años y un hombre anciano, quienes se encontraban en sus domicilios al momento del impacto.
El alcalde de Moscú, Serguéi Sobianin, calificó el evento como el mayor ataque con drones perpetrado contra la capital rusa. De acuerdo con las cifras oficiales, desde la jornada anterior fueron derribados 1,600 drones, de los cuales 450 fueron interceptados en las inmediaciones de la capital. El impacto de los artefactos provocó un incendio visible en una refinería de petróleo y daños en un edificio residencial.
Sobianin señaló a través de Telegram que el objetivo del ataque era sabotear las elecciones legislativas que concluyeron este domingo. "Este ataque sin precedentes tenía como objetivo evidente sabotear las elecciones. Sin embargo, el enemigo no lo consiguió", afirmó el funcionario. Estos comicios buscan renovar la Duma, el Parlamento ruso, y consolidar el control del partido Rusia Unida, liderado por el presidente Vladimir Putin.
La jornada electoral también se llevó a cabo en territorios ucranianos bajo control ruso, incluyendo Lugansk, Donetsk, Zaporiyia, Jersón y la península de Crimea, una acción que ha sido señalada por la comunidad internacional como una violación al derecho internacional.
Paralelamente, las autoridades rusas reportaron otro incidente en la región ocupada de Jersón, donde un ataque con dron contra un autobús civil dejó dos fallecidos. Ela Pamfílova, presidenta de la Comisión Electoral Central de Rusia, confirmó que una de las víctimas era Olga Ulianenko, miembro de la comisión electoral local desde 2023. Por su parte, el presidente Vladimir Putin denunció previamente la muerte de otra funcionaria electoral en Zaporiyia, a quien otorgó póstumamente la Orden del Coraje.


