NAGOYA, Japón. — Las artes marciales mixtas (AMM), disciplina que en el pasado fue calificada como "peleas de gallos humanas" y enfrentó prohibiciones por su violencia, buscan consolidar su legitimidad deportiva con su inclusión en los Juegos Asiáticos. Este hito es visto por los organizadores como un avance fundamental para alcanzar, eventualmente, el programa olímpico.
Galastein Tan, director general de la Federación Internacional de Artes Marciales Mixtas, señaló desde Nagoya que la presencia en los Juegos Asiáticos valida la estructura de gobernanza, el reglamento y la capacidad competitiva de la disciplina. "Estar incluido significa que ya tienes una buena estructura de gobernanza, suficientes miembros y atletas para poder competir, tu reglamento y tus oficiales están listos y, por tanto, es algo significativo", afirmó Tan.
El entorno de competencia ha requerido ajustes para los atletas, quienes habitualmente compiten en jaulas. En esta justa, los combates se realizan sobre un tatami blanco y gris sin cercas, una modificación que Tan justifica al señalar que la jaula "no se alinea realmente con los valores olímpicos".
La atleta singapurense Teo Hui Hoon destacó que este reconocimiento impulsará la profesionalización del deporte entre las nuevas generaciones. "Animará a más niños y adolescentes a practicar el deporte y tomárselo en serio, al tener como objetivo entrar en una selección nacional y, como siguiente paso, ir a los Olímpicos", explicó.
Actualmente, la disciplina cuenta con una fuerte representación de países con tradición en deportes de combate, tales como Tailandia, Kazajistán, Filipinas y Japón. No obstante, el camino hacia el olimpismo aún enfrenta el reto de estandarizar las reglas de competencia a nivel global. Junto a las AMM, otros deportes como el teqball y el pádel también han hecho su debut en esta edición de los Juegos Asiáticos.


