CIUDAD DE MÉXICO. — La historia de la lucha libre en México tiene sus raíces en el siglo XIX, pero fue en la década de 1930 cuando Salvador Lutteroth, excombatiente de la Revolución Mexicana, formalizó este deporte al crear la Empresa Mexicana de Lucha Libre. El 21 de septiembre de 1933, Lutteroth organizó la primera función en la "Arena Modelo", una cancha de básquetbol al aire libre con gradas de madera para 2,000 personas, ubicada en lo que hoy es Dr. Río de la Loza. Con el tiempo, el recinto llegó a albergar hasta 4,000 espectadores, lo que motivó a Lutteroth a renombrarlo como Arena México para fomentar la identidad nacional.
Tras el éxito de la Arena Coliseo, inaugurada en 1943, Lutteroth adquirió terrenos en las calles Doctor Lucio y Doctor Lavista para construir un recinto de mayor capacidad. La construcción comenzó a finales de 1954 y, tras dos años de obra, la actual Arena México fue inaugurada el 27 de abril de 1956. El evento contó con la presencia de leyendas como El Santo y Blue Demon, mientras que el actor Mario Moreno "Cantinflas" fungió como padrino, rompiendo una botella de champaña sobre el ring.
El inmueble superó estrictas pruebas de resistencia ordenadas por el entonces regente del Distrito Federal, Ernesto P. Uruchurtu, quien exigió soportar una tonelada por metro cuadrado en las gradas. Posteriormente, la arena fue sede de boxeo en los Juegos Olímpicos de México 68, donde la delegación mexicana obtuvo dos medallas de oro y dos de bronce. Su versatilidad le permitió albergar eventos como Holiday On Ice, el Circo Atayde Hermanos y conciertos de artistas como Juan Gabriel y Vicente Fernández.
Actualmente, la "Catedral de la lucha libre" es propiedad del Consejo Mundial de Lucha Libre (CMLL) y cuenta con una capacidad para 17,000 aficionados. Por su cuadrilátero han pasado figuras históricas como Médico Asesino, Mil Máscaras, Rayo de Jalisco y Sangre Chicana, además de talentos internacionales como Eddie Guerrero, Chris Jericho, Chris Benoit y Okumura. Hoy, a siete décadas de su apertura, figuras como Místico y Blue Panther continúan el legado de este recinto fundamental para el deporte mexicano.

