RIAD, Arabia Saudita — Los altos mandos militares de Arabia Saudita, Turquía y Pakistán se reunieron este viernes 25 de septiembre de 2026 en Riad para formalizar la aplicación inmediata de los compromisos del Acuerdo de Defensa Conjunta de La Meca. Este pacto, suscrito originalmente el 7 de agosto por el príncipe heredero saudí, Mohamed bin Salmán; el presidente turco, Recep Tayyip Erdogan; y el primer ministro paquistaní, Shehbaz Sharif, estipula que cualquier ataque contra uno de los tres países será considerado una agresión contra el bloque.
La decisión responde a la creciente inestabilidad provocada por los rebeldes hutíes de Yemen, quienes desde finales de julio han intensificado sus ataques con misiles y drones contra territorio saudí, además de imponer un bloqueo marítimo en el mar Rojo. El Ministerio de Defensa saudí informó que los jefes de Estado Mayor reafirmaron su determinación de proteger la soberanía e integridad territorial del reino, condenando específicamente las incursiones dirigidas contra la ciudad sagrada de La Meca y la infraestructura energética del país.
El pasado 15 de septiembre, las autoridades saudíes reportaron el derribo de un dron lanzado por los rebeldes yemeníes hacia La Meca, incidente del cual el movimiento chií aliado de Irán se desvinculó. Paralelamente, en Yemen, el jefe del Consejo Presidencial, Rashad al Alimi, emitió un llamado a la movilización general contra los hutíes, instando a la población a integrarse a las fuerzas armadas y de seguridad ante la escalada del conflicto.
La importancia estratégica de este acuerdo radica en el control del estrecho de Bab el Mandeb, vital para el flujo petrolero de Arabia Saudita, especialmente ante las tensiones en el estrecho de Ormuz. Con esta alianza, los tres países buscan consolidar una asociación de defensa colectiva frente a las amenazas que afectan al mayor productor de petróleo de la OPEP.


