BRUSELAS. — Durante su intervención ante la Asamblea General de las Naciones Unidas el 25 de septiembre de 2026, el presidente del Consejo Europeo, António Costa, enfatizó la urgencia de que el desarrollo de la inteligencia artificial (IA) se realice bajo estándares internacionales claros. El ex primer ministro portugués subrayó que la tecnología debe estar al servicio de la humanidad y no bajo el control de "algunas grandes compañías globales".
Costa hizo un llamado a construir una arquitectura tecnológica que sea "transparente" y que "rinda cuentas", insistiendo en que la sociedad debe "estar siempre en el asiento del conductor". En este sentido, propuso que la ONU asuma un papel central en la regulación de esta industria para evitar que el poder se concentre exclusivamente en el sector privado.
El mandatario europeo también abordó la situación actual de las Naciones Unidas, reconociendo que el organismo enfrenta presiones derivadas de la "polarización geopolítica, las limitaciones financieras y las deficiencias institucionales". Ante este escenario, Costa descartó la retirada como solución y abogó por "reformar, renovar y reinvertir". Mencionó específicamente la iniciativa UN80 como una vía para mejorar la eficiencia del organismo y reiteró la postura de la Unión Europea sobre la necesidad de reformar el Consejo de Seguridad para hacerlo "más efectivo, inclusivo, democrático y que rinda cuentas".
Finalmente, el presidente del Consejo Europeo reafirmó el compromiso de la Unión Europea con el multilateralismo, calificándolo como la "única manera realista de abordar los problemas de hoy". Asimismo, condenó las "violaciones deliberadas" del orden internacional y exigió que no existan "dos varas de medir" en la aplicación del derecho internacional, expresando su respaldo firme a la Corte Internacional de Justicia y al Tribunal Penal Internacional.


