COLONIA, Alemania. — Durante su participación en una feria digital celebrada en Colonia, la excanciller Angela Merkel calificó como un evento conmocionante el reciente desempeño electoral de la ultraderecha en Sajonia-Anhalt. "La encuestas lo anunciaban, pero ver el resultado negro sobre blanco es que algo que produce conmoción. A mí, como militante de la CDU, me sangra el corazón", declaró la exmandataria.
El partido Alternativa para Alemania (AfD) logró consolidar un 43.8 por ciento de los sufragios, dejando atrás a la Unión Cristianodemócrata (CDU), formación política de Merkel y del actual canciller Friedrich Merz, que obtuvo un 17.2 por ciento. Ante este escenario, Merkel cuestionó la estrategia de los partidos tradicionales, criticando la excesiva dependencia de un "cordón sanitario" contra la AfD en lugar de enfocarse en la presentación de propuestas programáticas sólidas.
"Eso es algo que no inventé yo y que no me gusta cómo funciona. Eso no es algo que convenza a la gente. Tengo que decirles lo que quiero para el país, formular posiciones concretas, por ejemplo con respecto a las jubilaciones, y a partir de ello mostrar que una cooperación con la AfD no es posible", enfatizó.
La excanciller advirtió sobre el peligro de priorizar las emociones sobre los datos objetivos, señalando que, a pesar de la reducción considerable del desempleo en la región, el discurso basado en el temor resultó más efectivo durante la campaña. "Si permitimos que las emociones tengan más importancia que los hechos sufriremos un retroceso civilizacional", sentenció.
Cabe recordar que la AfD fue fundada en 2013 por un grupo de exmilitantes de la CDU, liderados por el economista Bernd Lücke, como una respuesta crítica a las políticas de rescate del euro impulsadas por Merkel. Con el paso de los años, la formación viró hacia una postura radical centrada en el rechazo a la migración, lo que provocó la salida de sus fundadores originales.


