MAGDEBURGO, Alemania. — El panorama político alemán enfrenta una sacudida tras los resultados electorales en el estado de Sajonia-Anhalt, donde el partido ultraderechista Alternativa para Alemania (AfD) obtuvo entre el 44 y el 44.5 por ciento de los sufragios. Este resultado deja a la formación muy por encima de la Unión Demócrata Cristiana (CDU), que alcanzó un 18.5 por ciento, aunque la AfD no cuenta con los escaños suficientes para formar gobierno en solitario.
El candidato de la AfD a la gubernatura, Ulrich Siegmund, calificó el triunfo como un mensaje directo contra el gobierno de Berlín y aseguró que su agrupación “hizo historia”. La agenda de Siegmund y su partido incluye propuestas como la “reinmigración” de migrantes, el restablecimiento de lazos con Rusia, la salida del euro y la promoción de un patriotismo alemán sin complejos.
Por su parte, el canciller federal Friedrich Merz convocó a una reunión urgente con los dirigentes de la CDU para analizar el revés electoral en una región que su partido gobernó durante 24 años. La popularidad de Merz atraviesa mínimos históricos, afectada por el rechazo de los votantes a sus reformas económicas y a su estilo de comunicación. En respuesta, Alice Weidel, copresidenta nacional de la AfD, celebró el resultado como un “claro mandato para gobernar” y exigió a Merz convocar elecciones anticipadas antes de Navidad.
La victoria ha generado una fuerte reacción social y política. Miles de personas se manifestaron en ciudades como Frankfurt, Berlín y Mainz bajo el lema “¡Defendamos la democracia! ¡Prohibamos ya la AfD!”, convocadas por organizaciones como la Asociación de Víctimas del Régimen Nazi y la Federación de Antifascistas. A nivel institucional, Josef Schuster, presidente del Consejo Central de los Judíos, expresó su preocupación por el avance de la extrema derecha, mientras que el ministro de Asuntos Europeos de Francia, Benjamin Haddad, calificó el suceso como un “momento grave” para Europa. Asimismo, el primer ministro polaco, Donald Tusk, condenó el respaldo que el triunfo de la AfD recibió en Polonia.


