WUNSTORF, Alemania. — El pasado lunes 14 de septiembre de 2026, un ciudadano local que realizaba un paseo encontró un dron en estado defectuoso cerca del aeródromo de la Fuerza Aérea en Wunstorf, ubicado en el noroeste del país. Este recinto es considerado uno de los más modernos de la OTAN y alberga los aviones de transporte A400M de las Fuerzas Armadas alemanas.
Tras el descubrimiento, la Fiscalía General asumió las investigaciones del caso. Agentes de la Oficina Regional de Investigación Criminal (LKA) de Baja Sajonia realizaron un despliegue en la zona para recolectar restos del aparato y buscar indicios sobre su origen o el responsable de su operación. Según reportes de la radiotelevisión pública NDR, se sospecha que el dispositivo comparte características con un dron hallado en el aeropuerto de Leipzig el pasado mes de agosto.
Fuentes de seguridad indicaron que el diseño del dron no parece ser comercial y que, al igual que el ejemplar de Leipzig, algunos de sus componentes habrían sido fabricados mediante impresión 3D. Una portavoz de la Fiscalía Federal, con sede en Karlsruhe, confirmó el viernes 18 de septiembre de 2026 que se está analizando una posible conexión entre ambos incidentes, aunque declinó ofrecer detalles adicionales.
El antecedente en Leipzig ocurrió el 4 de agosto, cuando se localizó un dron cargado con explosivos cerca de aviones de carga ucranianos, en un aeropuerto que funciona como centro de distribución de ayuda militar para Ucrania. A principios de septiembre, el Gobierno alemán calificó dicho suceso como un "ataque híbrido" atribuido a Rusia, acusación que Moscú ha rechazado categóricamente.
De acuerdo con una investigación conjunta de los medios Süddeutsche Zeitung, NDR y WDR publicada el 2 de septiembre, las autoridades germanas han identificado a un ciudadano ruso con pasaporte letón y a un ciudadano bielorruso como sospechosos de participar en el intento de ataque contra el avión Antonov ucraniano en Leipzig.


