BERLÍN, Alemania. — La jornada electoral de este domingo 20 de septiembre de 2026 ha marcado un punto de inflexión en el panorama político alemán. En Berlín, con una participación superior a la registrada en 2023, las proyecciones de las cadenas ARD y ZDF otorgan la victoria a La Izquierda con un 26% de los votos, seguida por la CDU (20%), Los Verdes (15,5%), AfD (13,5%), SPD (12%) y BSW (5%).
En Mecklemburgo-Pomerania Occidental, la contienda se resolvió con un 37% para la ultraderechista AfD y un 35,5% para el SPD de la ministra presidenta Manuela Schwesig. La CDU, por su parte, apenas alcanzó el 5,5%, marcando su peor resultado histórico en la región desde 1949.
Reacciones y futuro político
El canciller federal Friedrich Merz calificó los resultados de su partido como un "desastre", especialmente en el norte del país, aunque defendió la necesidad de continuar con las reformas federales para combatir lo que denominó el "veneno autoritario". Por su parte, el vicecanciller Lars Klingbeil (SPD) admitió que el gobierno federal debe analizar la "gran inseguridad" que percibe la ciudadanía, citando como ejemplo el descontento por la supresión de la jubilación tras 45 años de cotización.
En cuanto a la gobernabilidad:
- Berlín: La fragmentación obliga a negociaciones complejas, ya que ningún partido alcanza la mayoría por sí solo, marcando el fin de la actual coalición CDU-SPD.
- Mecklemburgo-Pomerania Occidental: Manuela Schwesig se declaró lista para encabezar un nuevo gobierno, asegurando que, a pesar del avance de la AfD, esta no podrá formar gobierno debido a que la mayoría de las fuerzas políticas rechazan cualquier alianza con la ultraderecha.
El proceso electoral, que incluyó por primera vez el voto de jóvenes de entre 16 y 18 años en Berlín, transcurrió con normalidad, salvo por incidentes menores como la habilitación temporal de un autobús como colegio electoral en Rostock debido a un bloqueo en un centro educativo.


