HOUSTON, EE. UU. — El mercado energético global cerró una semana de alta volatilidad marcada por un incremento histórico en el precio del diésel en Estados Unidos. La incertidumbre generada por los ataques en las principales rutas marítimas de Medio Oriente ha avivado el temor a una interrupción prolongada en el suministro de hidrocarburos, impactando directamente en las cotizaciones internacionales.
Aunque los precios del petróleo registraron un retroceso al cierre de la jornada del viernes, el balance semanal mostró un repunte superior al 10 por ciento. El crudo Brent bajó 3.02 dólares para situarse en 104.61 dólares por barril, mientras que el West Texas Intermediate (WTI) cayó 2.43 dólares, cerrando en 100.05 dólares. Cabe destacar que, durante las primeras horas de la sesión, ambos contratos alcanzaron sus niveles más altos desde mediados de mayo.
En el acumulado semanal, el Brent registró un alza de 11.93 dólares, equivalente a un 12.87 por ciento, mientras que el WTI escaló 8.57 dólares, un 9.36 por ciento. Por su parte, la mezcla mexicana de exportación cerró el viernes en 103.07 dólares por barril, tras una caída de 1.71 dólares (1.63 por ciento) en la sesión, aunque logró un incremento semanal de 12.13 dólares, lo que representa un 13.3 por ciento.
La corrección de precios al cierre de la semana ocurrió luego de que el diario Financial Times reportara que cancilleres de Medio Oriente buscan un acuerdo temporal con Irán para gestionar el tráfico marítimo en el estrecho de Ormuz. Tras haber subido más de 6 por ciento el jueves, los operadores comenzaron a revaluar el riesgo el viernes.
Adicionalmente, la Agencia Internacional de la Energía informó que el suministro de crudo de Arabia Saudita se redujo en 2.3 millones de barriles por día durante agosto, situándose en 6 millones, el nivel más bajo en más de tres décadas, debido a los ataques contra sus instalaciones energéticas.


