El Servicio Copernicus de Cambio Climático informó este jueves 10 de septiembre de 2026 que agosto se posicionó como el mes más caluroso jamás registrado en la historia del planeta. Las temperaturas promedio del aire alcanzaron los 16,96 ºC, superando por 0,01 ºC el récord previo establecido en julio de 2023. Debido a la mínima diferencia, el organismo considera que ambos meses comparten el récord histórico.
Samantha Burgess, del Centro Europeo para Previsiones Meteorológicas a Mediano Plazo, señaló que la humanidad probablemente no ha experimentado temperaturas tan elevadas en los últimos 100.000 años. Este fenómeno se suma a un verano en Europa occidental que también superó las marcas de calor establecidas en 2003, provocando cierres de escuelas, sequías en ríos e incendios forestales.
La situación en los océanos es igualmente crítica, al igualar el récord de calor para un mes de agosto y prolongar una racha de tres meses de temperaturas sin precedentes. Más del 90 % del exceso de calor generado por las emisiones de gases de efecto invernadero ha sido absorbido por los mares, afectando gravemente a la vida marina y los arrecifes. El fenómeno de "El Niño", que actualmente gana fuerza en el Pacífico tropical, intensifica estas condiciones, elevando el riesgo de desastres meteorológicos a nivel mundial.
Ante estos datos, Simon Stiell, jefe de clima de la ONU, calificó la evidencia como "irrefutable" y la atribuyó a la "adicción de la humanidad a los combustibles fósiles". Por su parte, la científica climática Friederike Otto, del Imperial College de Londres, advirtió que mientras no se detenga la quema de carbón, petróleo y gas, los récords continuarán rompiéndose. Los expertos proyectan que 2027, e incluso 2026, podrían convertirse en los años más calurosos observados, especialmente a medida que "El Niño" alcance su máxima intensidad hacia diciembre.


