El 11 de septiembre de 2001, el mundo fue testigo del mayor ataque terrorista en suelo estadounidense. Lo que comenzó como una mañana de verano boreal se convirtió en una tragedia de 149 minutos de caos, marcando un antes y un después en la seguridad global, los derechos humanos y la política exterior de Estados Unidos.
La operación, gestada cinco años antes por Khalid Sheikh Mohammed y aprobada por Osama Bin Laden desde Afganistán, utilizó cuatro vuelos comerciales como misiles. A las 07:59, el vuelo 11 de American Airlines (AA11) despegó de Boston con 81 pasajeros, incluidos cinco atacantes liderados por Mohamed Atta. A las 08:14, el vuelo 175 de United Airlines (UA175) partió también de Boston. A las 08:20, el vuelo 77 de American Airlines (AA77) salió de Washington-Dulles, y a las 08:42, el vuelo 93 de United Airlines (UA93) despegó de Newark.
El primer impacto ocurrió a las 08:46, cuando el AA11 se estrelló contra la Torre Norte del World Trade Center. A las 09:03, el UA175 impactó la Torre Sur. A las 09:37, el AA77 golpeó el Pentágono en Washington D.C., dejando 64 personas a bordo y 125 en el edificio fallecidas. Finalmente, el UA93, tras una heroica revuelta de los pasajeros que intentaron retomar el control, se estrelló en un campo en Shanksville, Pensilvania, a las 10:03.
Las Torres Gemelas colapsaron a las 09:58 (Torre Sur) y 10:28 (Torre Norte), resultando en la muerte de 2,977 personas, sin contar a los 19 atacantes. Entre las víctimas se contaron 343 bomberos de Nueva York. El impacto de los atentados se extendió a largo plazo, afectando la salud de 400,000 personas expuestas a toxinas y desencadenando la 'guerra contra el terrorismo', que incluyó la invasión de Afganistán, conflicto que concluyó formalmente el 31 de agosto de 2021.


